El palo largo o palo de seis puntas y media, es una de las dos armas del sistema Wing Chun. Se encuentra dentro de las últimas fases del aprendizaje del sistema y se realiza una vez acabadas las tres formas de mano vacía y la forma del Muk Yan Jong, y también cuando el Sifu te ve “preparado” para empezar la práctica. Esto se debe a que el trabajo del Kwan es un trabajo de actitud, físico y moral. Es por eso que su aprendizaje empieza después de varios años de formación y estudio no sólo a nivel técnico sinó también a nivel de actitud. A lo largo de la historia del Wing Chun se ha hablado de distintas versiones a cerca del origen del Kwan en el sistema. Quizá la más extendida y de la que más se ha hablado es la del monje Chi Sin, uno de los supervivientes del incendio del Templo de Shaolín. Éste se refugió en el Junco Rojo de Cantón, embarcación que llevaba a los diferentes actores de La Unión del Bello Jade de la Ópera China a través de los ríos entre Fatsan y Guangzhou. Allí enseñó el manejo del Palo Largo a algunos de los actores entre ellos al Maestro Leung Yee Tai, que posteriormente la enseñaría a algunos de sus discípulos en Fatsan, entre ellos el GM Leung Jan.
Chan Wah Shun, discípulo de Leung Jan y maestro de Yip Man, fue uno de los más diestros en el manejo del Palo, apodado el Rey del Palo de las siete provincias. El propio Yip Man, también fue un gran exponente en el manejo del mismo, apodado El Rey del Palo de Hong Kong.
Puede que el entrenamiento del Kwan sea una de las partes más atrayentes dentro del sistema aunque es una arma que dificilmente se utilizará fuera del contexto de la práctica personal ya sea solo o con un Sihing

La fase previa al manejo del palo se denomina Kwan Kuen o Kwan Choi: los puños del palo.

En esta fase se produce un cambio en cuanto a nuestra posición de caballo o Mah que adoptamos en nuestro aprendizaje anterior, ya que la postura es especialmente baja, situando el centro de gravedad en el centro de nuestras piernas y no en la parte posterior. Es importante igualmente una buena posición de aducción de la pelvis tal y como hacemos en la posición Yee jee kim yeung mah. Esta posición cuadrilátera proporciona un trabajo extra y excepcional para las piernas. Con los kwan kuen desarrollamos la potencia de la pegada con el puño. El modo o técnica de lanzar los puños es totalmente diferente a la mecánica que hemos aprendido con el yit chun kun ya que aquí los puños se lanzan lateralmente. Esto rompe totalmente con el concepto de la linea central ya que con el Kwan, la linea está situada en la parte lateral de los hombros. Esto se debe a que nunca golpearemos con el palo de un modo central sinó q siempre lo haremos lateralmente generando así una fuerte potencia al palo con todo nuestro cuerpo en forma de bloque.
Esto nos permite desarrollar nuestra energía interna o NEI JING aportando por una parte un beneficio a nivel interno y por otra una fuerza explosiva y vibrante moviendo nuestro cuerpo en bloque y utilizando el mínimo esfuerzo. Si ilustramos este concepto deberíamos ver como el Kwan sale de forma relajada para “soltar” la energía y la potencia en el último momento haciendo vibrar sólo la punta del palo.

Una vez trabajada esta fase del puño del palo o Kwan kuen, pasamos a la siguiente fase del aprendizaje: Biu Kwan.

Podríamos traducir esta parte como el Palo Penetrante y tal como indica, se trata de lanzar el palo con una proyección totalmente recta con la punta del mismo. Para empezar esta fase el estudiante realiza lo que se conoce como ejercicio de fuerza preliminar o número siete. Antes de empezar debemos saber cómo coger el palo. Hay dos tipos de agarre. Portal ancho o medio portal. La longitud de cada uno viene dada por la longitud del antebrazo o del brazo entero según las diferentes lineas de Wing Chun. En palabras de mi Sifu “con un agarre más estrecho se genera una estocada más fuerte y aumentamos nuestra fuerza en brazos y muñecas”.

Una parte muy importante en esta fase del aprendizaje es la precisión ya que el objetivo es golpear en puntos concretos con la máxima puntería. Cuando golpeamos el movimiento tiene que ser seco, generando la potencia con el brazo izquierdo. Nuestro cuerpo tiene que estar totalmente lateral a la vez que ocupamos la línea central con el golpe, con una trayectoria totalmente horizontal a la altura de nuestros hombros. Es igualmente importante una buena aducción de nuestra posición de caballo o mah y que el cuerpo se mueva como un bloque, sin levantar el centro de gravead ni estar inclinado.

La siguiente fase es propiamente el trabajo de “la forma” del palo de seis puntas y media o Luk Dim Poon Kwan. Quizá esta es la parte más atrayente o exótica dentro del estudio del Kwan y es aquí donde nos daremos cuenta que el palo en sí, no es una arma de utilización”práctica” para la defensa personal por el simple hecho que difícilmente podremos aplicar los movimientos en una situación real, aunque técnicamente podemos extrapolar los movimientos del palo a utensilios de longitud menor y a técnicas de mano vacía convirtiéndolo así en un arma realmente efectiva en manos de un experimentado practicante.

Por tanto y llegados a este punto del aprendizaje, es cuando nos plantearemos el por qué del estudio de esta arma tan peculiar. La respuesta se encuentra en la actitud, la capacidad de sacrificio, el desarrollo de una mentalidad de luchador y de reto con uno mismo.
Un dicho del palo reza: “cuando golpees con el kwan no esperes dos sonidos”. Es decir que un golpe debería ser suficiente para “acabar” con nuestro oponente.

Ya en el último estadio de aprendizaje encontramos el CHI KWAN O PALO PEGAJOSO. Podríamos decir que es el trabajo de chi sao pero desde la perspectiva del kwan donde dos practicantes intercambian golpes y movimientos con el objetivo de controlar y defender la linea central,ocupándola pata realizar el biu kwan.

Es por eso que si no tenemos un trabajo excelente en la fase del BIU KWAN nuestra técnica no estará lo suficientemente pulida para esta última fase en la que debemos aplicar los principios de defensa y ataque que hemos aprendido.

Como practicante de Wing Chun, el estudio del Kwan proporciona un trabajo físico extra aplicable a todo el sistema, a la vez que de actitud y moral. Moral en el aspecto del sacrificio y respeto por este arte. Personal porqué es un estudio para uno mismo, de “puertas adentro”.

Técnicamente, la ayuda y el beneficio en cuanto a nuestra potencia de pegada y al trabajo del caballo o Mah es más que notable. También nos ayuda a tener más conciencia que tenemos que tratar nuestro cuerpo como un “bloque” cuando nos desplazamos o movemos.

 

Conclusión:

El mayor desafío consiste en desafiarse a uno mismo. El camino del Caballero del Wing Chun implica desafío y sacrificio. Solo así alcanzaremos la cima de la montaña.

Como reza el Dao De Jing “Un viaje de mil millas empieza con un solo paso”