Hace tres años durante el mes de agosto realicé un viaje a Hong Kong y China junto a mi Sifu Santi Pascual y mis Sihings y Sidais, hermanos mayores y menores dentro de la familia del Kung Fu.

Este viaje, a parte de darme una visión aún más realista y profunda del Wing Chun Kung Fu, me hizo reforzar el vínculo de profesor-alumno, o dicho de un modo más tradicional de SIFU-TOE DAI.

Recuerdo la primera vez que vi a mi Sifu Santi. Era el año 2001. Cuando entré en su Mo Kwoon (sala de entrenamiento) fue como transportarme a una de aquellas películas de Kung Fu que había visto tantas veces… caligrafías, el muñeco de madera, los leones, fotos de antiguos maestros, armas, el pequeño altar… allí el Kung Fu no sólo se practicaba sino que se respiraba. Y supe que ya no tenía que buscar más, que ese era mi sitio. Han pasado ya muchos años desde aquel día… y pienso que no podía haber elegido mejor.

La palabra SIFU significa “maestro-padre” y viene a decir que un Maestro o profesor no es sólo una persona con el que tienes una relación convencional de alumno que paga su cuota mensual a cambio de la enseñanza. No. Va mucho más allá de eso. Trasciende a un contexto de tradición, de valores, de familia, o lo que es lo mismo: de Vida Kung Fu. Se que puede sonar raro, idílico, absurdo quizás, o sencillamente sonar a chino, pero es así. La relación de Sifu-Toedai es una relación que dura toda la vida porqué como ya escribí alguna vez, un Sifu como un padre es para siempre.

 

El Bai Si. La ceremonia

Antiguamente los alumnos para ser aceptados como discípulos por el Sifu dentro de la familia tenían que realizar una ceremonia llamada BAI SI que significa literalmente: “postrarse ante el maestro” o “preguntar al Maestro por el Conocimiento” Esta ceremonia solía hacerse en privado, frente a un altar, con recuerdos de los ancestros del propio linaje y frente al Maestro, que estaba sentado frente al futuro discípulo. También podían estar presentes algunos miembros del “clan” o linaje de la familia de Kung Fu. El té era un elemento clave en la ceremonia ya que el propio alumno se lo ofrecía al Maestro y si éste bebía en ese mismo momento, significaba que aceptaba al alumno como discípulo del linaje forjando desde aquel momento una relación casi de padre-hijo que duraría toda la vida. El alumno después de que el maestro aceptara el te, le entregaba un LAI SI, que es un pequeño regalo como agradecimiento de ser aceptado.

Pero no todos los alumnos podían hacer esta ceremonia. El alumno debía demostrar que tenia la actitud, la técnica y el respeto por su Sifu, Simo (mujer del Sifu) y el resto de la familia del Kung Fu. Era un momento muy importante para ambos ya que se creaba un vínculo que iba más allá de una simple amistad. El Bai Si es señal de honestidad y compromiso para con tu Sifu y el linaje al que perteneces. Es señal de respeto y honor, de código de conducta y tradición. Y este compromiso era para siempre.

Actualmente, esta ceremonia cada vez se hace menos debido a que la sociedad en la que vivimos nos lleva a querer aprenderlo todo muy rápido y a cambiar de arte o profesor cuando no conseguimos lo que queremos. Hay mucha falta de sacrificio, de actitud, de respeto, de confianza y de paciencia.

En mi camino del Wing Chun Kung Fu he tenido la gran suerte de conocer a Santi Pascual, mi SIFU. He podido pasar mucho tiempo a su lado, entrenando y aprendiendo de él dentro y fuera del Kwoon (escuela) y de compartir momentos buenos y no tan buenos. Como digo, pasar tiempo con tu Sifu es muy importante. Poder confiar en él es muy importante porque sabes que te transmite el arte desde el corazón.

Todas estas razones fueron las que me llevaron a hacer la ceremonia del Bai Si en la cuidad de Foshan en el año 2015. Postrarse de rodillas ante alguien puede tener muchos significados y algunos no muy buenos. Es un acto de sumisión depende de cómo lo mires… Para mi, arrodillarme delante de mi Sifu fue un acto de respeto, de amistad, de honor, de lealtad de igual a igual y de confianza. No me hace falta buscar otros profesores, ni aprender técnicas diferentes. Para mi, hacer la Ceremonia del Bai Si tuvo y tiene un significado real.

Aprender un Arte Marcial no es fácil pero cuando tienes un buen Sifu aún es más difícil. Esta es mi experiencia y así es como yo la vivo, cada uno tendrá la suya y actuará a su manera. Yo la mía no la cambio.

Porqué como ya he dicho alguna vez, un Sifu como un padre es para siempre.

 

Sifu Sergi Clark. Delegación de Wing Chun Vilanova. Asociación de Wing Chun Wong Shun Leung Spain AWW.